6. Nociones de Gobierno 1

 

PROLOGO

En la actualidad vivimos la época más triste de la existencia social de la humanidad, un tiempo de desorden en el cual el egoísmo y los bajos instintos tratan de hacer presa de todo cuanto les sea posible, una época sin valores y sin ética, el reino animal es más civilizado de lo que son los sistemas humanos, la corrupción ha hecho presa de todo y quien no se presta a esta forma de vida es excluido.

La decadencia de la raza humana, como que si estuviera infestada de un virus espacial que ha afectado a todo quien respire sobre el planeta, contaminados de esta extraña forma de vida actúan con toda la solvencia del caso, caminan embestidos de honorabilidad y procuran apropiarse de todo lo que les represente poder económico.


 

INTRODUCCION

Es el tiempo de la oscuridad, de esta manera las generaciones futuras catalogaran esta época, el desorden y la vivacidad de unos pocos somete a las masas populares que fruto de su ignorancia sucumben por migajas sin darse cuenta de que solo son utilizados para realizarse con sus más bajos instintos, esta es la fotografía de la actualidad, una época difícil de vivir, no hay un solo sitio que esté libre de esta peste que nos ha cubierto, no hay sitio donde no se ponga el dedo sin que del emane pus, la humanidad ha alcanzado el punto más bajo de su existencia mientras los capítulos más abominables del apocalipsis se hacen presentes.

Toda esta decadencia no apareció de repente, es fruto de una elaborada estrategia a través de la cual personas mal interesadas han moldeado la estructura para que le sea de beneficio, esto es general a todas las sociedades y todos los estados, la forma de proceder ha sido un método utilizado en todo estado, siendo el patrón dinero el objetivo principal y motivador silencioso de todo el actuar infame de los representantes y servidores de las naciones.

En este cuento de cenicienta, resultaron ser los siete enanos una banda de delincuentes enceguecidos por el seductor néctar de la venganza que a través de la ingenuidad de la princesa se robaron el control del castillo y sometieron a su monarca a sus libidinosas intensiones utilizándolo como títere en sus propósitos retorcidos, convertidos en magnates y grandes terratenientes viven a costa del sacrificio del mismo pueblo explotado de siempre.

Son los gobiernos los responsables de esta decadencia, en estos tristes tiempos inundados de corrupción el primero en sucumbir ha sido la estructura gubernamental, aquellos llamados a servir a sus representados han entendido de mala manera el llamado procediendo a "asaltar indiscriminadamente a todos sus representados", aun cuando parezca una exageración es la realidad, no hay gobierno sobre el planeta que no esté actualmente cubierto por el fantasma de la corrupción, un cáncer que ataca a todos sin distingo y del que difícilmente han podido escapar.

 

Tanto es así que los personajes más pintorescos de la sociedad, aquellos menos preparados especialmente y que por tal situación han desarrollado "malas mañas" son los que han encontrado en el poder ejecutivo la salida a su miseria convirtiéndose mágicamente en magnates que terminan auto exiliados bajo la cobertura de otros gobiernos de baja moral.

En este ámbito es tiempo ya de poner un alto y proceder a desinfectar los estados a través de la eliminación de estos sistemas enfermos de representación. Ya es hora de levantarse de nuestros cómodos lugares y dejar de ser espectadores de la ilegalidad porque lamentablemente de esta forma solo estamos apoyando la continuidad de esta peste.

Es hora ya de que los estados sean liderados por gente preparada y honesta, personas de bien que sepan que hacer y cómo hacer, dejando de lado a aquellos oportunistas de siempre interesados únicamente en robar todo lo que puedan manipulando para ello toda situación y cubriéndose de honestidad falsa.

Es hora ya de cambiar el modelo de gobierno, transformarlo de una estrategia de saqueo en una función de servicio, volver a los orígenes del propósito por el que fueron establecidos, volver a la legalidad curando el cáncer que los aqueja.

Antes de iniciar un proceso de reforma se debe analizar cuál es la situación del entorno de influencia, determinando con claridad cuáles son los puntos conflictivos y su grado de incidencia, esto es un proceso delicado que no se puede llevar a cabo de forma superficial, la delicadeza del tema involucra el tener que sacrificar todo el tiempo que sea necesario hasta completar con la identificación total de las cadenas de involucrados existentes. Un trabajo de esta índole debe ser bien realizado si se desea salir adelante.

Hay muchos factores a considerar en un proceso de gobierno reformista, considerando que de no existir la intención previa de reforma se trataría nada más que de una iniciativa más de continuismo que es claro es inherente a su vez a un proceso de participación en la generación de beneficios individuales que es justamente lo que en la actualidad se practica.

La claridad de las intenciones obviamente es dogmática, pues nadie tiene intención de realizar una buena gestión, todos se han convertido en actores dramáticos de películas de suspenso donde desempeñan el papel de asesinos de la esperanza de los pueblos sometidos.

Bajo este panorama triste no debería de llamar la atención el descontento de unos pocos que ven con claridad lo que está sucediendo y que se ven también impedidos de poder siquiera manifestarse libremente en contra de esta irregularidad que se ha instituido en esta actualidad desordenada e indignante.

Es triste ser observador en la actualidad, parecería ser mejor someterse sin prestar oposición alguna si no fuera porque al hacerlo se estaría apoyando indirectamente con las actuaciones ilegales y también porque no decirlo indignantes de estos representantes mamarrachos con que se cuenta en la actualidad, basta, ya es hora de cambiar de una sola vez por todas con esta infamia.


 

CAPITULO 1: Las bases de la reforma

El primer paso obvio y necesario antes de pretender dar inicio a un proceso de esta índole es realizar una limpieza total en la cual se elimina toda forma contaminante y todo proceso errado para dar paso al correcto funcionamiento del nuevo organismo. Aun cuando parezca algo extremo es por demás necesario si la intención es el buen funcionamiento, por el contrario, si las intenciones son diferentes a lo correcto pues se pasará por alto este paso fundamental y simplemente se facilitará el continuismo.

Medidas radicales se requieren, pues no debería siquiera intentar ocupar una dignidad de tan alto nivel como es la Presidencia de un Estado o el Gobierno de este quien posea intenciones ocultas independientes al servicio, es hora de hablar claramente y decir las cosas como son, el poder ejecutivo de un estado se ha convertido en la llave de la cueva de ladrones, pues a través de esta tanto el ratero mayor como su sequito de mamarrachos hacen de las suyas a plena vista y luz pública.

Esto debe terminar, no se puede permitir continuar apoyando por ignorancia esta dinámica, es verdad que ya nadie está en verdadera capacidad de hacerse cargo de esta responsabilidad a menos que se trate de un prontuariado conocido que encuentra su oportunidad como gallinazo en busca de la presa que más apeste.

Es verdad también que han muerto todos los idealistas honorables, pensadores sabios que podrían enfrentar sin dudarlo una limpieza de tanta miseria y sembrar las bases de una estructura de gobierno sostenible y progresista. Esta nueva era ha producido solamente afeminados interesados en hacerse ricos de la noche a la mañana, es lamentable esta realidad indiscutible, debiendo preguntarse ¿qué paso con esta generación reformista, acaso destruyeron a todos los últimos verdaderos hombres que serían quienes afrontarían esta pesada carga de la reforma?

Para los últimos verdaderos hombres que aún existen pero que están a buen resguardo y retirados de este sistema corrupto, déjeme decirles que no ganamos nada sin cumplir con la función que nos fue encomendada, la razón por la cual fuimos ubicados en este tiempo de la historia, sé que no existe mejor lugar que el que hemos elegido, una vida de paz fuera de tanta porquería social, mas, si no se cumple con la misión encomendada la carga será nuestro infierno personal.

El despertar de uno será el despertar de todos, por lo que alguien deberá dar el primer paso y pararse de frente ante este monstruo de ilegalidad que amenaza con devorar a nuestros descendientes si acaso se lo permitimos, sé que es una decisión muy difícil de tomar, pero no imposible.

Se debe dar un paso de decisión y retomar las riendas del poder de los estados, es justo y también necesario, no es posible que bandas de delincuentes sean quienes guíen las posiciones de autoridad de los estados, hay que eliminar de raíz a esta gente, sanear los países para corregir el camino que se transita en la actualidad enrumbando hacia su verdadera razón, limpiar a través de la eliminación sistemática de cada uno de estos engendros y sus aduladores.


 

CAPITULO 2: El primer paso - el más importante.

Solamente realizando una limpieza profunda se podrán solucionar los grandes males actuales de cada uno de los estados, pensar que a través del continuismo se pueda alcanzar un desarrollo sostenible y equitativo es una gran equivocación, quien argumente esto está más perdido que murciélago en discoteca, el continuismo es una muestra de mediocridad pero es lo más practicado por conveniencia, quien es continuista no es merecedor de una representación de autoridad, la razón por la cual se vive una agonía esta justamente en que se permite que personas no preparadas o confundidas sean quienes representen y ocupen dignidades de decisión.

En base a tanto argumento de peso que se encuentra a la vista pública, el asumir una decisión de cambio no debería ser complicado, todo está en la decisión, este es el primer paso, sino se está en capacidad de asumir una decisión consciente y el compromiso de ejecutarlo, es mejor no dar este paso y mejor mantenerse inerte siendo una oveja más del rebaño que se direcciona al matadero.

La templanza de quien este en capacidad verdadera para asumir un gobierno reformador es fundamental, si el carácter de esta persona no cuenta con la fuerza necesaria también es mejor no proceder, quien sea capaz de asumir todas las decisiones necesarias y aplicarlas sin la más mínima duda será quien pueda llevar adelante una reforma y podrá desempeñar un gobierno adecuado.

También por el estado actual de descomposición y corrupción que se encuentran los gobiernos, para los pocos intelectuales en capacidad de asumir el reto resulta desgastante y comprometedor, a fin de cuentas más vale el honor que el lodo embarrado en porquería, hacerse cargo en la actualidad de esta responsabilidad es algo bastante delicado y poco interesante.

Por lo tanto, es un verdadero problema el actuar por la vía correcta, siempre habrá el oportunista que se presentara ágilmente como el candidato adecuado incluso mágicamente acreditara un mil de nominaciones que lo respaldan, siendo la forma rutinaria de proceder, mas ya es conocido que se trata solo de continuismo (los mismos de siempre) acompañado también de las mafias administrativas enquistadas, puro continuismo y ninguna solución.

Presentándose el supuesto escenario de que alguien capaz, competente y honesto se ofreciera a desempeñar la representación de un gobierno, lo primero que debe realizar es una verdadera limpieza de la estructura por completo, eliminando a todos aquellos sin vergüenzas oportunistas ladrones enquistados en las distintas posiciones por encargo político y a través de carrera política, este peso es necesario a fin de lograr una transformación y cimentar el gobierno sobre base firme.

Las fuerzas armadas

Están llamadas a la protección integral del estado, la democracia es una forma de gobierno por lo tanto no es la esencia de protección, está bien tomarla como una referencial para guiar el camino a seguir y por lo tanto medir el comportamiento de las autoridades, pero no debe ser el objetivo a defender, es por esta confusión de principio que los estados son víctimas de bandas delincuenciales que se apoderan del aparato estatal por completo.

Si las fuerzas armadas no cumplen con este cometido fundamental no tienen razón de ser sostenidas, la defensa del estado y su institucionalidad involucra la protección y control interno, pero no solo de los ciudadanos sino también y con mayor razón de la autoridad, si esto involucra una reforma constitucional para aclarar la función pues sería lógico realizarlo.

Por su parte el estado no debe sobredimensionar el tamaño de su fuerza armada, en tiempos de siglo veinte y uno, los problemas de índole externa a las naciones ya no son causa de involucrar una preocupación constante, en tercer mundo la problemática externa se desarrolla en función a la actuación de grupos paramilitares financiados por las organizaciones multinacionales del narcotráfico, también por más complicada sea esta razón no requiere de campañas extensivas que deban justificar sobredimensionamiento de la fuerza, es algo inherente a una adecuada organización estratégica, el problema de contar con una fuerza armada sobredimensionada es que su costo de mantenimiento se vuelve excesivo aún más cuando se trata de economías pequeñas como son las de tercer mundo. Además, la desorganización existente pierde de vista la función y llamado fundamental eliminando de raíz el propósito que ampara su razón de existencia.

En el supuesto consentido de que se contara con unas fuerzas armadas direccionadas al cumplimiento fundamental de su razón de ser, estas estarían vigilantes del cumplimiento y el respeto normatorio del estado, no permitirían los excesos de la clase política y mucho menos que se realicen actos maquiavélicos pretendiendo la alteración de la estructura legal de la nación, cosa que sucede continua y generalizadamente a nivel de gobiernos del tercer mundo y lamentablemente en algunos casos de países desarrollados.

Atendiendo el llamado de las fuerzas armadas, la intervención de estas en la vida política de un estado debería de ser permanente supervigilando el orden y el respeto, no se requeriría tener que vivir episodios tristes como los que se suceden continuamente en los cuales el ejecutivo por lo general extralimita el alcance de su llamado y conmociona la función, el propósito y el honor.

El saneamiento del gobierno es una acción necesaria y sea quien sea el que la realice sin esta acción su representación se verá afectada y su gestión continuara siendo mediocre y limitada, es decir o sucumbe ante el continuismo o fracasa en el mar de la indecisión y la levedad.

Un saneamiento debe ser necesariamente por la fuerza, el propósito es "eliminación" entendiéndose como tiene que ser, el respeto de la gestión de un corrupto político solo motiva la proliferación de su clase, mientras que acciones de fuerza devienen en antecedentes de miedo que es la única vacuna para curar el mal de las ideologías izquierdistas actuales.

Únicamente cuando se reacciona de esta manera (cuando corre sangre) es cuando se corrige, no faltaran los defensores de la criminalidad a estos también hay que silenciarlos y si es posible antes de realizar cualquier proceso de limpieza.

Las fuerzas armadas en su llamado están obligadas a apoyar esta acción, su respaldo es al estado y la constitucionalidad, autoridad castrense que se resista al propósito deberá ser considerada como una posición de traición y sometida como tal.

Mientras se realizan las acciones de limpieza, la población civil debe ser reducida a su espacio vital, su residencia, se detienen las facultades y garantías ciudadanas, se implanta el estado de excepción y se aplicara la ley marcial para cuanto civil desobedezca.

Nada a medias produce efecto

Los organismos y representaciones internacionales deberán ser invitadas cortésmente a abandonar sus dependencias en territorio nacional, para lo cual se les otorgará todas las facilidades para su seguridad mientras dure el proceso no se permitirá la presencia de ninguna organización internacional.

La Iglesia, puesto que el estado respeta su presencia, será llamada a integrarse activamente a las fuerzas armadas para cumplir la función eclesial para con los sentenciados y se limita cualquier tipo de manifestación que contravenga el proceso, las autoridades eclesiásticas se limitaran al cumplimiento de su papel en el proceso.

Plan de Gobierno

Un gobierno que ha llevado a cabo un proceso de reforma que involucre la limpieza, no se puede permitir los errores pasados, tiene que ser de gestión dinámica que propenda resultados efectivos de inmediato, el bienestar y el crecimiento debe ser evidente, al no contar con el elemento destructivo la fluidez de los procesos será evidente, la limpieza habrá reducido el tamaño de la estructura burocrática y por tanto es momento de proceder con la dinamización de la plataforma gubernamental bajo una panorámica moderna y descomplicada.

Algo que debe ser implementado para la función publica es la categorización como verdaderos servidores, no autoridades, la representación tomara otra visión y será una figura de representación "honorifica", en la cual se convoque a la participación de personal experimentado y con las mayores capacidades provenientes de la experiencia acumulada.

La función debería ser honorifica, la retribución para la autoridad no debe ser el pago, está claro que no cualquier persona estaría en capacidad de poder cumplir con todo el esquema de requisitos, una forma de diferenciar a quienes lucran de la función pública y quienes merecen la función pública como reconocimiento de su calidad, un reconocimiento merecido que lo caracterizara por sobre el común.

Las frecuentes líneas de acción que todo Propósito de Gobierno se motiva en exponer, son líneas caducas y equivocadas que lo único que pretenden es el desarrollo conveniente a los intereses individuales de los accionantes o gobiernos de turno dejando de lado a los principales interesados que siempre terminan por ser objeto de usurpación y desprecio.

A la persona interesada en hacer gobierno por interés personal, no se la reconoce completamente, es como un iceberg flotando descontrolado en un mar picado, arrollará cuanto en su camino encuentre, pero siempre saldrá incólume de cualquier embate de la naturaleza. Esta es la injusticia que el sistema propicia, siempre es el beneficio de unos pocos a cambio del sacrificio de miles, pero ya es hora de poner un alto a esta miseria que invade las sociedades y los estados, es hora ya de que las mentes atrofiadas renuncien a los vicios que las tienen atadas y observen con claridad lo que está sucediendo.

En este panorama no podrán de seguro salir a la luz alternativas de bien común, a través de las cuales se plasmen verdaderos proyectos de gobierno ganadores y que beneficien a la gran masa de ciudadanos necesitados, haciendo uso de esta manera del propósito fundamental a través del cual se permite la vigencia de una costosa estructura publica que sirva debidamente a un gobierno.

Muchas pueden ser las ideas, hay mucho potencial escondido y que no sale a la luz por estar aplacado por las tentaciones del modernismo interpuestas hábilmente por el sistema interesado a su vez en que nada ni nadie se convierta en potencial descubridor de sus malévolos e ilógicos planes de manipulación.

Pasando al pragmatismo, un plan de gobierno bien estructurado bien puede ser puesto en ejecución y dar resultados adecuados, no se requiere de un Maquiavelo de la política o un Arquímedes de las matemáticas para hacerse cargo de cumplir los objetivos, pero si se requiere gente honesta y comprometida, esto si es algo muy difícil de conseguir, puesto que en el sistema existen carroñeros que solo viven de su imagen y habilidades, son aquellos que lucran de todo y destruyen todo buen propósito, esta gente despreciable se encargan de bloquear de cualquier manera el acceso de personas adecuadas y que pudieran cumplir con los objetivos.


 

CAPITULO 3: Participación de Gobierno

 

El gobierno en la educación y la cultura

La educación debe ser un derecho ciudadano y como tal todos deben tener acceso libre a esta, es más debe ser una obligación la continua educación debiendo por tanto existir planes de capacitación constante que se ejecuten a la par del derecho laboral.

Las aulas se deben convertir en laboratorios temáticos, diversificados y contextualizados a las distintas actividades productivas de tal forma que cada persona potencialice al máximo sus destrezas.

La educación continua no tendrá costo, pero será obligatoria para todo ciudadano.

La jornada laboral se reducirá al 50% y se complementará con la educación en el 50% restante.


 

El gobierno en la Producción

El producto nacional en todos sus tipos, clases, sectores, debe ser concentrado y adquirido por el gobierno central para ser distribuido primeramente a todos y cada uno de los ciudadanos en función a su necesidad, por grupo familiar. De esta manera se incentiva grandemente la producción propia y se enriquece la creación de puestos de trabajo.

La moneda debe retornar a ser propia, local y de uso exclusivo para el intercambio local con lo cual no se cotizará fuera de los límites del estado.

Cada ciudadano es propietario de la producción petrolera, está por tanto debe ser distribuida a cada quien a través de bienes y servicios que le sean fundamentales.


 

El gobierno y lo laboral

Reduciendo la jornada laboral se amplía la disponibilidad de posiciones de trabajo, nadie podría trabajar más de veinte horas por semana y nadie podría dejar de capacitarse veinte horas por semana.

Los ciudadanos, así como tienen el derecho asegurado al trabajo también tienen la obligación de trabajar y capacitarse para de esta forma cubrir su cupo de libre acceso a bienes y servicios, su ingreso se traduce en cupo y todos los cupos son iguales para todas las posiciones laborales en todas las empresas.

El trabajo es un derecho del ciudadano y una obligación a través de la cual aporta al desarrollo del estado y el bienestar de la sociedad. La edad laboral se inicia a los doce años y se mantiene como obligación hasta los cincuenta años, a partir de los cincuenta deja de ser una obligación, pero el derecho se mantendrá durante la vida del ciudadano. La población con edad superior a los cincuenta serán personas de respeto y sus derechos se extienden hacia los beneficios jubilares que incluyen plena salud y programas recreativos extendidos, su experiencia será parte de la riqueza del estado y podrán de así desearlo ser mentores en los centros productivos.

Las instituciones armadas tanto militares como policiales pasan a ser instituciones de servicio público social a cargo de la logística de abastecimiento y centros de expendio y distribución.

El control de la seguridad ciudadana estará a cargo de la propia ciudadanía a través de posiciones laborales para tal fin y será exclusivamente para orden en ciudades y centros poblacionales.

Todo el sistema de salud privada se pasará al sector de servicio público y se vinculará a todo servidor medico por igual.


 

El gobierno y el medio ambiente

Esta es la era de la ignorancia, donde el más avivado se dedica a la política y a través de alcanzar una representación se forra de dinero para asegurar su futuro...

Esto es todo lo que sucede en la actualidad, a ningún representante le interesa un verdadero y soberano comino el bienestar de sus representados en el mundo de la política, es una utopía, el pensar que a uno de estos miserables le conmueve la necesidad de alguien más que no sea el mismo.

La política es sucia y sostiene a los gobiernos en general.

El interés privado motiva la falsedad de argumentos que esgrime el político, esto es la esencia de la política que fuera una herramienta creada por la antigua roma en función a pensadores Grecos, por ello la fusión del pensamiento filosófico grecorromano.

Quien esté libre de causa que tire la primera piedra....decía el señor Jesucristo cuando el pueblo quería ajusticiar a un miembro de su sociedad, hipócritamente tratando de demostrar su falsa apariencia.

Lamentablemente, no hay gobierno si no hay política de por medio, por lo que el gobierno es corrupto al igual que la política que lo sustenta y como tal es el cabecilla de la corrupción que en sus filas impere aun cuando no tome parte de esta.

El sistema mismo es corrupto y lo ha sido desde siempre, esto se debe a que la naturaleza humana tiende a la corrupción como una abeja al néctar de la flor, es su instinto primario y su razón de vida.

Si la misma iglesia se ha dejado envolver en la confusión de sus procedimientos, no se diga un simple mortal iletrado, estos son utilizados por los más avivados en procura de su satisfacción personal y nada más.

Por tanto, las cosas que son innatas al ser humano deben ser reconocidas y canalizadas de debida forma para lograr el bienestar común.

Con esto pretendo que se entienda que la corrupción es propia de nuestro ser, no vamos a poder eliminarla y anclarnos a perseguirla solo nos envolverá en un laberinto de basura.

A la basura se la clasifica y rehúsa o elimina.

A las personas corruptas se las debe clasificar y por su grado de corrupción utilizarlas para algún fin específico y tendiente al bien común, que no sería el modus actual en el cual los más corruptos se inclinan a los gobiernos y se convierten en autoridad, sino que estos deberían ser llevados a campos de concentración y/o cámaras de gas.

Al ser una condición propia del ser humano, estaríamos equivocados en la manera de interpretación que tenemos sobre la corrupción, lo que necesitamos es otra forma de administración sobre la condición, su reconocimiento como una aptitud o competencia de la persona que le califica para ciertas actividades y descalifica para otras.

Para quienes se dicen expertos en el manejo de los recursos humanos, deben estar conscientes de su ineptitud al momento de la evaluación de personal, el mapa de competencias y aptitudes de las personas los califican ampliamente para las tareas que les asignan, mientras que se descalifica a los perfiles que deberían atenderlas.

La corrupción es competencia innata del ser humano que se ha visto tentado fuertemente por el alcance de dinero, siendo el dinero por tanto el factor "x" que es capaz de motivar la competencia de corrupción. En la política esto es la más clara y profunda realidad.

Si se lograra separar el factor monetario del gobierno, se lograría tener un sistema que funcione de forma adecuada, sea efectivo y sea útil. El dinero se ha convertido en el dios de todo ser humano por sobre la faz de la tierra.

Para separar el factor monetario del gobierno hay que realizar un cambio de prioridades de gestión y representación. Este cambio obviamente no será del gusto y agrado de la mayoría, pero su consecución es el único camino que puede terminar de una vez y por todos con las malas administraciones.

Para esto, la función pública en su totalidad debería convertirse en una acción de reconocimiento y honorabilidad a la cual accedan todas aquellas personas con la preparación y experiencia necesarias, una condición que sea dignidad superior y honorifica, es decir sin beneficio a cambio.

En toda posición asignable, la persona podría acceder si cumple con el perfil suficiente y la edad necesaria, sin distingo de tipo de función, transformando lo Publico en una verdadera dignidad.

La función seria administrativa y para el manejo y calificación de toda la obra pública existiría una cámara o Senado quienes se regirían exclusivamente a la revisión previa a su respectiva aprobación bajo su absoluta responsabilidad sobre lo actuado.

La generación de leyes y procedimientos sería una facultad exclusiva de la cámara del senado, quienes tendrían conocimiento pleno de la constitución y la capacidad de realizar los alcances necesarios a esta.

La constitución debería ser corregida de sus artimañas y sujeta a continua revisión.

La función judicial debería ser eliminada, los gestores legales han demostrado ser verdaderos haces en la manipulación legal y esto no sirve ni cumple objetivo alguno.

Se requeriría instaurar un sistema de control sobre la población que sea dirimente en el cumplimiento de la ley, no llenando cárceles sino eliminando delincuentes.

Las personas en general deben conocer a profundidad la ley para evitar su incumplimiento, por lo que el cometimiento de violaciones sería una causa de responsabilidad directa que promovería consecuencias para el infractor.

El gobierno en lo Social

El servidor es el gobierno y el patrón es el ciudadano, por lo que el gobierno no puede ser soberbio sino humilde, con la sabiduría que da la inteligencia de los grandes.

La sociedad debe propender a la igualdad total de sus miembros, no al clasismo idealizado que el sistema actual sostiene. El ser servidor involucra un honor máximo y como tal si se le debe respeto y reconocimiento, dignidad, ante todo. Tras este manto de confusión están las pasiones desbordadas de las personas afectadas o interesadas, conforme sea el caso, dependerán los intereses. En el medio quedan los que siempre llevan las de perder, el pueblo. El pueblo que es la razón de ser del gobierno, la razón de existencia de la ley.

Mas el pueblo cuando es corrupto solo elige autoridades corruptas, el pueblo que es inculto, pero no es corrupto en cambio sucumbe ante las falsas promesas de los más avivados y hambrientos de poder que ven en la ignorancia tierra fértil para sus macabras intenciones.

Como se había mencionado antes, la corrupción es una condición propia de la naturaleza humana, un defecto de fábrica que puede ser controlada en la medida del conocimiento del individuo. Pero el poder controlar la propia condición es justamente algo que no nos molestamos hacer y por ello somos presa fácil de las malas intenciones y nuestros hechos son indignos. Si se pudiera incluso eliminar de nuestra existencia el factor monetario no ganaríamos nada, pronto estaríamos buscando la manera de aparentar nuestra falsa superioridad de cualquier forma.

Mas hay que tener claro que la función publica al ser "honorifica" atraería a mejor clase y categoría de personas, quienes se convertirían en servidores no por el botín que esto implica sino por la dignidad que representa. Mientras que aquellos esperpentos hambrientos de poder, tendrían que contentarse con desarrollar una actividad productiva propia para sobrevivir. Ya que trabajo remunerado muy difícilmente podrán lograr en la empresa privada.

De todas maneras, queda claro que formas de hacer gobierno existen y buenas, más la decisión de implementarlas depende de los mismos de siempre, quienes procurando mantener su estatus quo echaran por la borda todo lo que no sea parte de su podredumbre.

El continuar conscientemente aceptando los errores que el sistema impone hace que la persona tienda a la confusión, la confusión por su parte produce sometimiento y el sometimiento es el principio de los problemas de un estado o nación.

Para que insistir en mantener una estructura de gobierno pagada, cuando se conoce que esta es por demás corrupta, es necesario meditar en lo conveniente para el estado y no tanto a las personas, si se continua asociando al estado con el beneficio personal de los individuos, las repercusiones seguirán acrecentándose para todos.

El gobierno no da ni debería dar la oportunidad de enriquecimiento de quienes son llamados o elegidos para autoridad, esto es una aberración, si esto sucede ese gobierno debe ser desechado cuantas veces sea necesario.

El gobierno está para servir y no para figurar, si quien lo representa tiende a pensar que es autoridad está profundamente equivocado, es un servidor ocupando una posición de dignidad y como tal de honorabilidad. Por lo general es la ignorancia de los seres que logran hacerse de una dignidad la que les convence de ser "jefes".

La ignorancia es contagiosa, lo cito porque es importante sacar a la luz cual es el factor predominante a través del cual un avivado también puede ser visto como una persona digna que puede optar por una dignidad. La ignorancia es un factor negativo al ser pensante que hace que este se vea seducido por el desconocimiento como una forma de vida.

El desconocimiento en cambio es una elección de la persona pensante que prefiere mantenerse desconectado de la información que es y permite un correcto vivir.

Es entonces un tema voluntario y no una circunstancia de falta de oportunidad, al menos en la actualidad donde los sistemas tecnológicos han permitido que la información fluya libremente.

Por tanto, para que un gobierno sea adecuado se debería rendir primeramente todo indicio de falta de competencia adecuada, esto es dejar de lado las intenciones individuales que el interesado pueda tener, esto es dejar de parte el factor corrupto propio de su ser. Como se dijo, no se debe considerar que la corrupción es independiente a la raza humana, sino que es conformante del ser humano, el reconocer el grado en que esta se encuentre desarrollada es la medición de la competencia y para esto están los especialistas del recurso humano en su función profesional y la misma persona como ser consiente.

De esta manera no se sataniza la corrupción del individuo, sino que únicamente se valoriza y direcciona adecuadamente dicha competencia hacia funciones en las cuales pueda realizarse sin que estas involucren al estado y el gobierno.

El que una persona común y corriente que requiere de un ingreso para su supervivencia opte por acceder o calificar a una función publica no es ejercicio de derecho, pues no hay derecho en sangrar al estado para el beneficio personal ya que el ingreso es un beneficio, el derecho se ejerce con el acceso a la función sin que exista de por medio afectación alguna para el receptor y mucho peor cuando esta persona direcciona sus responsabilidades para beneficiarse de comisiones u bonos o cualquier tipo de ingreso u obtención de beneficios. Es un asunto moral que en la practica el sistema faculta y por lo cual los individuos involucrados caen en cadenas de corrupción y daño para el estado.

Como no se puede terminar con la corrupción por ser un factor propio de la naturaleza humana es necesario crear la infraestructura legal acorde a esta realidad, y más que todo apartar del servicio todo tipo de beneficio, cambiando la figura de trabajador por la de dignatario. Esto es inherente a toda función pública administrativa, legislativa, judicial, municipal etc.

Aparte de que cada posición debe ser de índole honorifica y quien la desempeñe debe estar consciente de que su trabajo será de forma honoraria cubriendo sus costos con sus propios recursos, en vista a que para acceder a dicha posición debe calificar por edad, experiencia, competencias, posición económica, etc.

El servidor público pasaría de ser un amanuense cualquiera a ser un dignatario digno de respeto y parte activa de un nivel social elevado. Así se diferenciaría una clase social alta por derecho merecido de una clase económica alta por tenencia de dinero.

¿El sistema no funciona debidamente, pero que es el sistema?

Es la pregunta que tenemos que hacernos para comenzar. Un conjunto global de ideologías tendientes al buen vivir. Aquí se concentrarían todas y cada una de las leyes, procedimientos, políticas, que los pueblos practican. No podemos afirmar que estas sean buenas o malas ya que la practica continua de un habito no es suficiente para determinar la excelencia del procedimiento, lo que en realidad hacemos no es más que un mero reconocimiento por ser una práctica tradicional.

Por tanto, no podemos tener certeza alguna de que una situación es buena o mala, solo nos limitamos a observar lo que la práctica común determina.

Entonces, salta a la vista que aquello que reconocemos como adecuado no lo es y aquello que vemos como inadecuado es en realidad lo correcto.

Muchos filósofos han llegado hasta este punto y han decidido volver hacia atrás porque es aquí donde exactamente se encuentra el hoyo negro de la existencia y razón del ser.

Por tanto, ningún gobierno puede ser calificado como bueno o como malo ya que no podemos diferenciar el bien del mal.

Ante esta incapacidad latente, un abismo de confusión, es que se debe elegir un camino nuevo que cambie el orden de todo lo hecho por cuanto estaría equivocado. El pensamiento humano tiene que rehacerse a través de un reseteo profundo del ser, un empezar nuevamente de cero que nos lleve a una evolución psicológica, solo así podremos lograr solucionar todos los problemas que nos acogen.

Únicamente pongámonos a pensar en algo común de la historia humana, ¿acaso que todos los grandes errores cometidos por los gobiernos no han sido convertidos en procedimiento de ley y adoptados como buenas practicas?


 

Un país no puede prosperar cuando son las prostitutas, los actores, los deportistas, los cantantes, los payasos, quienes se encarguen de elaborar leyes, reglamentos y de hacer cumplir la ley.

Un gobierno no se puede sustentar en la ilegalidad de sus formas de gestión, cuando su esencia fundamental es la representación y aplicabilidad de la ley.

La ignorancia y comodidad de unos no puede ser impuesta a la nación, el derecho de elegibilidad debe ser restringido a quienes poseen las capacidades y la integridad suficientes para razonar adecuadamente.

El hacer oídos sordos ante la corrupción y el desgobierno es una participación activa en la ilegalidad. El manejo político es corrupción, la política es representativa y debe ser honorable para diferenciarse de la delincuencia.


 

CAPITULO 4: Manejo Político

Mayor político en la actualidad es aquel que domina con destreza las leyes y reglamentos de tal forma que a través de su utilización se auto genera un beneficio sostenible.

Pero el gobierno no puede disminuirse ante el juego político de ignorantes interesados, la institucionalidad del gobierno no se debería rebajar a herramienta de enriquecimiento. En la actualidad resulta que todo es una herramienta para la satisfacción arrogante de acomplejados engrandecidos.

El uso de la voluntad popular a través de falsos ofrecimientos que rara vez son cumplidos es parte de la normalidad. Eso no es para nada hacer gobierno, todo juego político es atentatorio a la soberanía de una nación, a la integridad y perpetuidad de un estado.

El cálculo intencionado siempre da como resultado el dato esperado, las matemáticas nunca se equivocan y son la base a través de la cual todas las intenciones pueden lograr desarrollarse.

Son las relaciones personales adecuadas y bien administradas las que permiten el correcto funcionamiento de la maquinaria que mueve el mundo.

Personalmente no tengo interés en hacer gobierno, pero si en cimentar las bases éticas y morales de la estructura gubernamental.

Se ha hablado demasiado de cómo debería ser el actuar correcto, ético y moral de quien sustente una función o representación pública, pero, la verdad es que el grado de podredumbre mental que ostentan las personas no les permite comprender su estado, llenándose la boca con discursos y opiniones vacías pretenden navegar los mares de su sola ambición.

Es por tanto concluyente que el problema radica en las personas antes que, en las instituciones y estructuras legales, son las personas y su manera de pensar quienes dan funcionalidad a la problemática produciendo que esta colapse. Si la estructura legal se encuentra debidamente establecida, el procurar realizarle modificatorias seria innecesario puesto que cualquier modificación continuara siendo inerte si quienes la aplican y utilizan tienen problemas mentales que les producen trabas y bloqueos insalvables.

Los gestores de la política del mundo entero, en especial los que llevan la corona decadente en tercer mundo, son quienes requieren de modificaciones encaminadas a subsanar sus desórdenes mentales profundos, esos que les llevan a proceder de forma arbitraria y cuestionable.

Obviamente que se sentirán aludidos todos aquellos llamados a servir en la función pública que ostentan posiciones y representaciones, para nada les va a agradar esta triste verdad, dirán que nada es más falso que esto y que quien lo escribe no conoce de sus amplias capacidades y experiencia.

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