3. Esclavitud
Cuando los intereses personales se someten a los
intereses nacionales, se puede lograr el desarrollo, más en nuestro medio este
principio es desconocido debido a la gran confusión de valores y principios que
sustentan a la sociedad. No es exagerado el sostener que la sociedad misma está
perdida en un mar de confusión, ya no hay persona que no tenga de por medio su interés
personal y que para alcanzarlo esté dispuesto a sacrificar a los suyos y no se
diga a los que no son suyos a cambio de conseguir lo que anhela.
Incluso tal es el grado de descomposición social que
ya da por mejor dejar que la sociedad se hunda con la podredumbre de sus
gobiernos, pero, como en todo aun cuando la gran mayoría este confundida
siempre existen aquellos inocentes, aunque sea un mínimo que no se merecen ser
sometidos a voluntades de avivados.
Ya no existe "libertad", todos somos
solo esclavos ignorantes de la realidad que nos domina.
Es triste abrir los ojos a la realidad, claro que
aquellos que están siendo beneficiados del sistema se rasgaran las vestiduras
siempre en defensa del sistema que les está siendo de beneficio, nunca
contemplaran la idea de siquiera regresar a ver en su mismo entorno, a aquellos
que están siendo objeto de injusticia, aquellos que están siendo excluidos de
sus derechos y aquellos que por sus convicciones se han atrevido a mencionar
que las cosas no van bien.
Es por esto que la sociedad aparentemente siendo
productiva, esconde pobreza y miseria en sus entrañas.
Desde luego que deben existir alternativas para
reducir la descomposición de los estados, pero volvemos al punto antes
planteado de que para hacer las cosas mal es mejor no hacerlas.
La experiencia de la vivencia de los estados
prueba que no lleva a nada reducir, la podredumbre política motiva a que el
sistema siempre tienda a retomar sus malas prácticas.
Una revolución debe estructurarse debidamente, un
factor importante a considerar es que el grado de confusión de los ciudadanos
cada día es mayor por lo cual muchas veces las revoluciones mismas no pueden
contar con elementos adecuados y sin elementos adecuados no se puede hacer revolución,
tres o cuatro pensadores por si solos no pueden hacer frente a todo un sistema
que incluso considera ejércitos sometidos a sus intereses torcidos, una causa así
es aún más compleja pero no imposible, es el plan el que marcara la diferencia.
La problemática va en aumento, la causa por mas loable
sea no posee las facilidades necesarias para su propósito. Es aquí donde se
debe concebir un plan estratégico que haga que una simple hormiga pueda someter
a un elefante que ni siquiera sabe que esta existe.